La localidad de Bareyo da nombre al municipio y, aunque se trata de una pequeña población cuenta con la iglesia más bella y monumental del escaso románico costero. Se trata de la iglesia de Santa María de Bareyo, que está entre las más destacadas del románico cántabro. Merece la pena acercarse para ver esta magnífica obra fechada en torno al año 1070 y que fue declarada “Bien de Interés Cultural” en 1978. Destaca su escultura monumental, formada por una sola nave, un ábside y un pseudo crucero que acaba en capillas absidales. Junto a la iglesia se haya una centenaria encina de 13 metros de altura.

El ábside está dividido al exterior en tres calles verticales por columnas terminadas en capiteles con cabezas cortadas y animales sobre los que apoya la cornisa, sostenida por canecillos. La parte central del ábside tiene dos ventanas con arquivoltas de baquetones, escocias y guarda- polvos de puntas de diamante. En cuanto a la torre de campanas, fue erigida ya durante el siglo XX.

En el interior es interesante el prebisterio y el ábside. En el baptisterio se encuentra una excelente pila bautismal sobre dos leones que parece de finales del siglo XII. Se la catalogado como una de las más importantes del románico cántabro También cabe destacar la imagen de la Virgen con niño del siglo XV.